Aquí va un poema que me compartió Alejandro Estrada, profesor y amigo.
Yo, con gran alegría y respeto, lo comparto en este espacio.
No tengo padres, hago de los cielos y de la tierra mis padres.
No tengo hogar, hago de mi consciencia mi hogar.
No tengo vida ni muerte, hago de las corrientes de mi aliento mi vida y mi muerte.
No tengo fuerza divina, hago de la honestidad mi fuerza divina.
No tengo medios, hago de la comprensión mis medios.
No tengo secretos mágicos, hago de mi carácter mi secreto mágico.
No tengo cuerpo, hago de la resistencia mi cuerpo.
No tengo ojos, hago del destello del relámpago mis ojos.
No tengo oídos, hago de la sensibilidad mis oídos.
No tengo miembros, hago de la presteza mis miembros.
No tengo estrategia, hago de “lo no oscurecido por las ideas” mi estrategia.
No tengo planes, hago de la “captura de la oportunidad” mi plan.
No tengo milagros, hago de la acción rápida mis milagros.
No tengo principios, hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
No tengo tácticas, hago del vacío y de la plenitud mis tácticas.
No tengo talentos, hago del ingenio presto mi talento.
No tengo amigos, hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigo, hago al descuido mi enemigo.
No tengo armadura, hago de la benevolencia y de la rectitud mi armadura.
No tengo castillo, hago de mi mente inmutable mi castillo.
No tengo espada, hago de la ausencia del yo mi espada.
Samurai Anónimo S.XVI


Esa sería una sensación cercana de vivencia de libertad
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