jueves 6 de enero de 2011

Más cosas XIX


Como sólo las cosas pueden serlo van cambiando: algunas cosas se parecen más a otras cosas que ciertas cosas. Así mismo, hay cosas con un carácter muy diferente a determinadas cosas, pero no por eso dejan de ser cosas, son sólo más cosas.

El rango de las cosas de este blog se sigue ampliando: al espectro de lo publicado acá se unen las minificciones:

Aquiles olvida lo que le dijo su madre y hace caso omiso a las advertencias que tantos le han dado de mantenerse al margen de todo, de no involucrarse y, así, poder vivir hasta la vejez tranquilo y cómodo. Salta y entra a la guerra, entra al enfrentamiento: muerde. Ella grita como nunca lo había hecho: su culo, a la par que se hincha, bota mucha mucha sangre. Aquiles se relame el hocico, sabe cuál es su destino, lo espera un castigo peor que el hades, pero está conforme: nadie se mete con su Pat, nadie le grita ni le manotea y se queda impune; él haría justicia en su casa, aunque su Pat no lo entienda y frunza el seño, mientras lo lleva al patio de atrás arrastrándolo de su rubio lomo.

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